miércoles, 19 de septiembre de 2012

Cómo reconocer hombres histéricos

Encontré esta nota que me pareció interesante, porque a veces no nos damos cuenta enseguida de estos detalles, caemos tarde... y es lo que me pasó a mi con este hombre que me tenía enamorada, si, me tenía...



Existe un grupo de hombres que exacerba la expansión social, la seducción como objetivo de la conquista (donjuanismo) y una fuerte tendencia a huir una vez logrado su propósito, dejando en el oído de las damas la clásica frase: “Yo no te prometí nada”. Es la histeria masculina o estilo histriónico de la personalidad.
Humor cambiante, caprichos, celos, necesidad permanente de ser el centro de atención, frivolidad, “labia” atractiva, insinuante, cuerpo grácil que atrapa la mirada de los otros, poca disposición a la reflexión, facilidad para amoldarse a los demás para obtener el cuidado, son todas características de los hombres histéricos.
Con frecuencia creen tener “dones” o “capacidades especiales” (inteligencia, creatividad, altruismo, etc.) que las personas “no suelen ver en ellos” y únicamente se fijan en lo que su cuerpo sugiere.
En el área emocional creen brindar mucho amor, cuando en realidad hacen una exhibición “teatral” de los afectos. Una entrega y prodigalidad de la que esperan ser correspondidos con creces, aunque las parejas nunca logran saciar sus demandas, siempre insatisfechas.
La vida sexual de los histéricos
En el área sexual observamos un sinnúmero de conductas conflictivas que favorecen la aparición de disfunciones sexuales: preocupación por el rendimiento sexual, torpeza para el juego previo, actitud “pasiva”, escaso registro de sus sensaciones eróticas, etc.
No están a la altura de lo que prometen. “Mucho ruido, pocas nueces”, “me prometió un manjar y me hizo comer migajas”, dirán las damas decepcionadas.
No hay histeria sin cuerpo. El cuerpo ocupa un lugar privilegiado en la manifestación del estilo de personalidad. Resulta paradójico que tanta movilización corporal sólo sea una fachada preparada inconscientemente para los demás, una especie de “pantalla” en la que se proyecta un mundo ilusorio que capta la atención y el afecto ajeno.
La fragilidad del mecanismo es tal que ante mínimos fracasos la “pantalla” se quiebra y  queda al descubierto la inseguridad encubierta. Tanta muestra corpórea “para afuera” merecería un contrapeso, un anclaje interno, que, en caso de existir, “sanaría” la conducta.
Los hombres histéricos son dependientes: necesitan imperiosamente de los otros, seducen a “todas y todos”, son irresponsables en el compromiso, se aburren fácilmente y son impredecibles en sus emociones.
Para Freud el motivo distintivo que gobierna el comportamiento de los histéricos es el “temor a la pérdida del amor”, a partir del cual se vuelven  extremadamente dependientes de las personas.

Por el doctor Walter Ghedin, psiquiatra y sexólogo. Autor de “Tipos que huyen. Los hombres prometen pero no cumplen. Las mujeres esperan y desesperan”. www.walterghedin.blogspot.com


miércoles, 12 de septiembre de 2012

Quiero entender

Puede ser cierto que las cosas sucedan cuando uno menos piensa en ellas?
Será realmente así?
Que los hombres aparecen cuando uno está en otra?
Por qué? Porque dejamos ir nuestros deseos?
Y ésto qué relación tiene con que los hombres son los que buscan a la mujer, la eligen y luego ella es la que decide?
Me pregunto estas cosas porque asi como dicen esto que no hay que estar tan atento, mirando hacia todos lados, en la calle, en el colectivo, en la oficina, en la fiesta,  a ver si vemos a alguien que nos gusta, a ver si nos encontramos con nuestro principito.. sino que las cosas te llegan cuando no estás buscando, cuando estás en otra, cuando no les prestás atención.
Entonces pienso que si no les estoy prestando atención, si no los busco, si no los miro, quiere decir que son ellos los que vienen a mi, son ellos los que me tienen que mirar, y elegir y yo decidir, o no?
Por todo esto me pregunto  por qué caranchos tengo que sentarme a esperar la llegada de este sujeto, y no puedo andar mirando y queriendo a alguien, no puedo elegir yo? no me puede gustar alguien a mi?

sábado, 8 de septiembre de 2012

Basta de panchos, por favor

Una amiga me quiso presentar a alguien.  Pobre, toda su buena actitud, para qué?
Le puse ganas, ilusiones, dije, bueno vamos a ver de qué se trata esto de que te presenten a alguien.
Me dijo ella: -Tengo alguien que te puede llegar a interesar, es muy buena gente, es arquitecto, etc.
A lo que pensé, bueno, cierro los ojos entonces...
-Tiene face? o mail, pasame.
-Se llama tal y tal, él te va a buscar a vos..
-Bueno, listo ok.
Pasaron 3 días hasta que me agregó.  Pensé ya que era medio raro que se tardara tanto, pero bueno lo agregué y lo chusmée, no era feo, pero tampoco me parecía lindo, se lo veía muy sonriente y divertido y eso me gustó.
Unos varios años menor que yo, uno de veintiocho, bien, entra en mis rangos de edad justo ahí...
Dejé pasar los días y nada, creo que fueron dos o tres y le mandé mensaje yo, porque sino me carcome la paciencia.  Y me contestó que muy lindas mis fotos, si eran mías y bla bla, por mensaje privado, osea me contesta mi mensaje y yo cuando lo veía y podía le contestaba y asi un par de dias, aunque se tardaba un día entero o dos en contestar.
Nunca lo veía conectado y tampoco veía movimiento en su face, por lo que pensé que no era de usarlo mucho.
Pasó una semana hasta que ya no me contestó el último mensaje y yo ya no sabía qué preguntarle, tampoco me preguntaba casi, entonces apareció en el chat conectado y me habló.
Estuvimos chateando un rato y me dijo de ir a almorzar un sábado al mediodía, cosa que me gustó bastante la idea (faltaba una semana todavía).  Pero bien.
Pasaron unos 2 o 3 días hasta que volvimos a coincidir en el chat, un ratito pero nadie sacó el tema del almuerzo ni nada (3 dias antes del sábado)
Y no volvió a aparecer conectado, ni mensaje alguno ni nada...
Se olvidó? Perdió el interés?
Es muy pancho?
qué onda?????
A mi me ilusionó, para qué me dijo de ir a almorzar? si después no cumple?
basta de estos tipos por favor, quiero alguien que se interese en mí, es tanto pedir?